Corría el sábado por la madrugada. Asistí a una fiesta en la que la consigna era ir vestido de rosa (que casualidad, iba a encontrarme muchos buzos rosas jaja). Mientras estaba en la barra, muy metida en una conversación con mi amiga y otro chico, un muchacho pasa por atrás mio y me dice al oído: Divinaaa morocha, estás divina!. Todos nos sorprendimos, había irrumpido en la conversación con un halago que todos pudimos oír. Me doy vuelta, y mientras se iba (casi corriendo) para otro lado, me dedicó una sonrisa.
El resto de la noche fue todo para él. Miradas, miradas y más miradas. Miradas con sonrisa. Miradas mientras tomaba algo. Miradas mientras bailaba. Nos observamos toda la noche, y no nos dijimos ni una sola palabra.
La fiesta ya estaba llegando a su final, quedaba muy poca gente, y el muchacho por fin decide acercarse. Les puedo jurar que nunca vi a un hombre tan nervioso. TEMBLABA y no exajero!!! Me saluda, me pregunta el nombre, y demás cosas que se hablan cuando un hombre intenta chamuyarte. Estuvimos hablando largo y tendido de varias cosas, hasta que me cansé y empecé a tirar tiros, palos, indirectas, o como se le quiera llamar...
"Me miraste toda la noche y recién te atreviste a venirme a hablar a las 6 de la mañana, sos un cobarde" le dije. De una y sin anestesia. Su cara se transformó, no esperaba que interrumpiera la charla para tirarle semejante verdad. Empezó a toser. Osea, no fue una tos de "acomodo mi voz" o "me atragante"...fue LA TOS. Yo no hacia otra cosa que reírme y decirle: No te pongas nerviosito cheeee.
Se recuperó. Retomamos la charla. Nos dimos cuenta que coincidíamos en gustos musicales pero no íbamos a bailar a los mismos lugares ya que los amigos no le hacían la gamba y no tenían su misma onda. A lo que le dije: Bueno, la próxima salís conmigo entonces. Me pidió el celular, me lo hizo sonar en ese momento para verificar que era verdadero, y comenzamos a despedirnos porque ya nos estaban echando.
Chico necesitado de Pulmosan: Bueno, te mando mensaje y salimos juntos eh.
Yo: Si, claro.
Chico necesitado de Pulmosan: Que incrédula que sos! No crees que te voy a mandar mensaje?
Yo: La verdad, que estoy segurísima de que no me vas a mandar.
Chico necesitado de Pulmosan: Me encanta que no me creas, así te sorprendo.
Yo: Y mira... No me sorprendiste en toda la noche, así que dudo que lo hagas a partir de ahora.
Chico necesitado de Pulmosan: TOS TOS TOS TOS TOS Y MAS TOS.
Claramente deduje que cada vez que se ponía nervioso, tosía. O es muy buen actor y cada vez que se quedaba sin respuestas, finjía una tos.
El problema con él es que era sumamente tímido, un cagón en pocas palabras. Ni se atrevió a besarme, y yo realmente no iba a estar acosándolo contra una pared para que supere sus miedos, y deje de temblar o toser. Así que lo deje ahí..
Que dicen? Manda mensaje? Hagan sus apuestas...
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lunes, 13 de abril de 2009
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